3 motivos ocultos que dañan tu relación

Hay cosas obvias en la vida, cosas que sabes que están arruinando tu relación de pareja y, aunque no sepas (o quieras) arreglarlas ahora mismo, eres consciente de que acabarán con tu pareja.

¿Algunos ejemplos? La infidelidad, los celos, la rutina, la falta o mala comunicación, los problemas económicos, etc. ¡No es que estemos descubriendo el hilo negro!

Pero, hay algunas situaciones que no están en la superficie, que necesitas escarbar un poco más para poder verlas y que, sin que te des cuenta, están consumiendo tu relación. Son como las termitas, no te das cuenta hasta que tu mueble preferido empieza a caerse a pedazos.

En este post vengo a contarte 3 de esos motivos para que puedas verlos ya y déjame decirte que vas a A-LU-CI-NAR 🌟

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Su modelo de pareja no va ¡No va!

Uno hace lo que puede, dicho sea de paso.

No es como que nazcas e inmediatamente sepas como mantener una relación de pareja, de hecho, es una de las asignaturas pendientes de los programas de estudio.

Me encanta como los maestros y directivos señalan a los padres de su ineficiente educación parental, cuando nunca nadie les explicó ni como ser padres ni cómo ser pareja.

Volviendo al tema, como nunca ha existido un manual de “así y solo así” deberían ser las parejas, cada una ha ido adaptándose como ha podido. Pero sí existe una clasificación de los tipos de pareja, que está determinada por:

La interacción que tienen, por un lado, la satisfacción que les representa esa forma de interacción, por otro. Y una variable más: El proyecto que tienen como pareja.

En una primera clasificación se dividen en 4 tipos:


💜 Relaciones con interacción de colaboración:

Las relaciones idílicas que nos cuentan, en la que ambos miembros influyen en la toma de decisiones de forma igualitaria.

Si uno da 5, el otro da 5 también. Aquí es vital la negociación y el establecimiento de límites individuales y de pareja para que la relación camine bien.

💖 Están las relaciones colaborativas satisfactorias: Tanto tú como él se sienten satisfechos con tomar las decisiones juntos y pedirse la opinión constantemente para las cosas que corresponden al manejo de los bienes, los hijos, las reuniones y el largo etcétera que implica estar junto a alguien.

💔 Y las relaciones colaborativas insatisfactorias: Uno o ninguno de los dos se siente contento con tener que estar poniendo todo a negociación, en el proceso de elección uno se harta y quiere dejar todo en manos del otro, quien se siente abrumado por el exceso de responsabilidades. Más si el desinteresado luego se queja de las decisiones tomadas.

Se supone que es colaborativa y, sin embargo, la colaboración no se nota, frustrando a ambos.


💜 Relaciones con interacción de dominación:

Las relaciones de dominación se presentan cuando uno de los dos tiene las riendas de la relación, es quien suele decidir hacia dónde va la pareja ¿Se casan, no se casan? ¿Hijos o no hijos? ¿Dónde vivirán? entre varios otros asuntos.

Y sí, por si te lo estás preguntando, hombres y mujeres pueden ejercer el papel de dominante como el de dócil. Es verdad que por un estereotipo de géneros y por tendencias en la personalidad, las mujeres suelen delegar las decisiones a los hombres, pero también hay mujeres que prefieren tener el control de la pareja y los hombres están muy bien con ese asunto.

¡Cada pareja es un mundo! No la juzgues porque no entran en un modelo de “normalidad”


Y, por favor, intenta no tachar este tipo de conductas (dócil & dominante) como que “no es bueno” “no es correcto” o “ambos están mal”

Si eres la dominante en la relación este episodio te interesa.

Antes de que pienses que esto no tiene sentido o que seguro son relaciones tóxicas o que nadie podría ser feliz, te cuento desde ya que muchas parejas latinas reflejan ser felices con este tipo de interacción.

¡De hecho mi propia relación es de tipo dominante!

Y sí, yo soy la dominante. Ya toqué un poco el tema sobre la energía femenina y masculina, como esta energía no depende totalmente de tu sexo y cómo es que debe existir una armonía entre ambas.

Déjame adivinar, te estás preguntando entonces: Gaby, pero ¿cuándo hablamos de parejas tóxicas si me dices que las relaciones dominantes funcionan?

¡No te preocupes corazón! tengo respuestas justo en este episodio:

Pese a ello, igual que en el modelo de colaboración, las relaciones de dominación pueden ser satisfactorias o insatisfactorias.

💔 ¿Cómo sé si mi modelo de pareja funciona?

Si la relación no va bien, claramente hay algo que no está funcionando. Cada modelo de pareja tiene sus características y todas las parejas, de una u otra forma encajamos en los modelos, es por eso que se puede evaluar una relación desde estos parámetros.

¿Eres celosa, controladora, inquisitiva y él es sumiso, callado y empieza a mentir? Probablemente estén en un modelo dominante no satisfactorio. ¿La solución es cambiar a un modelo de colaboración? ¡No lo creo! Tal vez solo hay que hacer ajustes, tal vez tú tienes que dejar las conductas tiránicas y bajar 2 niveles el control y él tiene que aprender a ser más asertivo e intervenir en la pareja para pedirte lo que quiere recibir también.

¡Como dije, cada pareja es un mundo!

Es aquí en el que, como comunicóloga, diagnostico qué modelo de pareja tienen actualmente, por qué no está funcionando y cómo podemos hacer que funcione. Tal vez tu relación es del tipo dominante, pero ninguno de los dos quiere ser el que “obedezca” y ambos quieren elegir, imponiendo su voluntad.

Entonces tenemos que hacer una transición hacia otro modelo que sí les resulte. Como podría ser el de colaboración.

Y cuéntame ¿Qué modelo de pareja crees tener?


Tu sombra se proyecta en tu pareja

¿Has leído eso de que tu pareja termina siendo tu reflejo?

Hay bastantita verdad detrás de esa afirmación, aunque no es tan literal como la pintan. Francamente creo que la frase correcta debería ser algo como: La idea que tienes sobre tu pareja termina siendo tu espejo.

Pero checa, LA IDEA, no tu pareja en sí misma. Nadie es, en sí, un espejo para el otro, es tu mente quien proyecta en él todo lo que no te gusta de ti.

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Yo tenía un novio encantador — digo tenía, pero en realidad aún lo tengo — sin embargo en ese momento no creía en él. Sentía que me mentía, que me engañaba, que realmente decía cosas en las que no creía (eres hermosa, te amo, eres dulce, etc) desconfíaba demasiado en sus buenas intenciones.

Así que saqué las peores cosas que tenía dentro de mí, cosas que ni siquiera me creía capaz de hacer. Fui infiel, mentirosa, agresivo-pasiva, le hacía daño a propósito. Ponía su cariño a prueba porque yo no era capaz de creerme merecedora de cariño.

Este proceso me demostró que yo no era la chica que creía ser, no era una “princesa de papá” ni era honesta, ni era amable. Era envidiosa, celosa, etc etc.

A veces creemos que es nuestra pareja quien saca todo eso de nosotras, que es él quien “provoca” estas conductas y le culpamos. Pero no es así. Eso ya estaba al fondo de ti, ahí en un espacio en el que no querías mirar hasta que él funcionó como detonante.

¿Cómo puedo saber si proyecto mi sombra en mi pareja?

¿Buscas cualquier error o defecto en él para reclamarlo, incomodarte e iniciar una pelea? ¿Hay cosas que te molestan muchísimo pero no encuentras una explicación “lógica” del por qué?

Examina realmente qué te molesta de él, intenta ser muy objetiva, escribe los motivos, los por qués, ¿De qué forma te afecta esa conducta que te irrita? ¿Crees que a cualquier otra persona le molestaría como a ti? Mírate en el espejo y pregúntate: ¿En algún momento yo he actuado de esa forma?

El inconsciente transgeneracional te la juega en contra

A veces necesitas pensar que eres dueña de tus pensamientos, sentimientos y decisiones. ¡Por supuesto! porque imaginarte bajo los hilos de otra persona, es dolorosamente impensable.

Por eso cada día más personas se encuentran buscando su libertad, de acción, de pensamiento y de creencias.

Sin embargo, es inegable la influencia materna en nuestra vida, en nuestros pensamientos y en la forma en la que nos relacionamos con el mundo. La madre, ya sea en su presencia o ausencia,