¿Y si amo desde el miedo?

Dicen que el amor y el miedo están en los lados de la misma moneda, que son polos opuestos, que lo contrario al amor es el miedo, pero de forma paradójica, cuando amamos más miedo sentimos.

Cuando iniciamos una relación, esta está plagada de mentiras y maquillajes que pretenden esconder “los verdaderos colores de quien somos” con el afán de no asustar demasiado pronto a esa persona.

En la teoría, con el paso de los meses y los años, las mentiras se desvanecerían para que nuestra pareja mire quien somos realmente. Sin embargo en la práctica las cosas no suceden de esa forma, en la práctica, entre más sentimos que amamos, más miedo da perder a la persona y más tenemos que mentir.

Pero no mentimos “a propósito” para dañar, mentimos para protegernos. Y lo hacemos desde el inconsciente, en este artículo descubrirás si estás amando desde el miedo.

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¿Cómo se externa el miedo?

El miedo no es algo que haya surgido en el “hoy” no nació con esta relación, nació mucho más atrás. Es por eso que durante tu vida en pareja descubrirás miedos conscientes y miedos inconscientes.

Los miedos conscientes son los que te harán esconder la verdad o maquillar la situación.

Por ejemplo, yo tenía mucho miedo de que mi pareja supiese que él era el primer hombre con el que salía, sentía que estaba “perdiendo” contra él, así que cree una red de mentiras para hacerle creer que había tenía muchas parejas y una vida sexual muy activa, mientras al mismo tiempo le enviaba señales de que era una inexperta. Esto lo hablé más en el post de Sexo trascendental.

Y los miedos inconscientes son los que se manifestarán en forma de celos inexplicables, acciones sin sentido, miedos incoherentes. Es decir, todo eso que llegas a hacer en tu vida de pareja que no te explicas por qué o que te reprochas porque sabes que “está mal”

Eres consciente de que tus acciones no son las adecuadas, por ejemplo los celos desmedidos o cuando te enojas con él por cualquier cosa, cuando no quieres que te acaricie o se porte cursi, cuando escapas a las relaciones sexuales, y quieres cambiar, quieres detenerte pero no sabes cómo.

Y no sabes cómo porque realmente desconoces el origen de esos síntomas, porque son eso, nuestro inconsciente opera en la realidad, guía nuestra conducta sin que lo notemos y luego de que hemos hecho algo, lo justificamos con la parte consciente y racional.

El miedo consciente, además, no querrá admitir la culpa y la vaciará en el Otro: Si él cambia, si él deja de hacer eso o hace lo otro, si él no fuera así… pero no olvides que no es él, eres tú: siempre eres tú.

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El miedo como patrón fundacional.

El miedo es instintivo, no está determinado por nuestra parte consciente, sino que está inmerso en la parte más profunda de nuestra piel, el miedo ha evolucionado con los seres humanos desde hace millones de años. No podemos subestimarlo.

Desde que estás en el útero materno puedes sentir si tu madre tiene miedo, si las cosas externas no están bien, incluso un bebé que sienta el peligro, podría complicar un embarazo porque no quiere dejar el espacio seguro.

Así de receptivo es nuestro inconsciente desde antes de ser paridas.

Una vez que nacemos, el lugar en el que fuimos gestadas desaparece, se nos arranca de él y en vez de llegar a los brazos de nuestra madre y reencontrarnos con lo que nos fue arrebatado, podemos toparnos con una madre que no sabe qué hacer con nosotras.

Tú no lo recuerdas, nadie lo recuerda. Pero desde entonces el miedo a no ser queridas estaba ahí, atorado. Mucho influirá el momento de nuestra concepción, el parto, las expectativas… mil cosas que no pudimos controlar.

“¿Qué tengo que hacer para que me quieran?” se preguntará el inconsciente y se dará a sí mismo una respuesta. Adoptarás un personaje que manifieste eso que él cree que necesita para ser amado.

Pero ¿te has dado cuenta? ese personaje, esa coraza a tu esencia, será gestada y nacida desde el miedo. Temes el abandono, la decepción, la traición, así que te proteges mediante pautas de conducta, patrones de cómo deben ser y hacerse las cosas.

Y ahora, mientras tu relación de pareja se tambalea, lo que realmente está por resquebrajarse es ese patrón nacido en el miedo, ese personaje no sabe cómo reaccionar a esta nueva situación, no se puede adaptar, se intenta defender pero está aterrado y fracasa.

Siente que se rompe.

¿Y tú, sientes que rompes cuando amas?