La clave de la comunicación efectiva en pareja

Las recetas para la vida afectiva no existen, por eso tiendo a desconfiar de cualquier post o vídeo que apueste por darme secretos o soluciones infalibles.

Sin embargo, te pido un voto de confianza para hoy.

La clave de comunicación que voy a compartirte no tiene nada que ver con estrategias “infalibles” para hablar con tu pareja o las famosas técnicas del yo y otras cosas que en la práctica ni funcionan ni nhá.

Lo que te compartiré es el primer elemento, la piedra fundadora sobre la que una relación de pareja tiene que empezar para estar bien.

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Nunca se estuvo bien

Cuando iniciamos una relación de pareja, damos las cosas por hecho. Tú me quieres, yo te quiero ¡Y listo! vamos a intentarlo y ver qué resulta en el proceso. Y hacemos lo que podemos con lo que tenemos.

Cualquier mujer en una relación formal y larga sabe que eso, deja de funcionar.

Aparecen los fantasmas, los dragones, los demonios. Todo lo horrible empieza a pasar cuando pensamos que no pasaría.

Indiferencia, malos entendidos, celos, infidelidades, quiebre de confianza, problemas económicos.

Todo baja como cascada: con fuerza, sin piedad.

¿Pero todo eso se soltó de un momento a otro?

Lo más probable es que no, que esa cascada solo sea el resultado de un continuo “mirar hacia otro lado” ¿Sabías que en los primeros años de matrimonio ninguna pareja admite que las cosas no van bien?

⚡ Estamos de maravilla

⚡ Tenemos problemas, como cualquier matrimonio.

⚡ Él es fantástico.

⚡ Nuestra comunicación es muy buena.

¿Mi veredicto? Patrañas.

Ninguna pareja estará bien si no han pasado por aprendizajes continuos, constantes y profundos. Cambios que, casi siempre, se detonan por un conflicto, conflicto que muchas veces la pareja se niega a admitir y en la medida en que es negado el conflicto, se niega la solución.

En la medida en que se niega el problema, es menos evidente la solución.

Cuando iniciamos una relación tenemos una idea de quien somos. Existe una imagen personal de “quien soy” y me mantengo aferrada a ello. “Soy romántica, soy fría, soy fiel, soy cariñosa” pero mientras más avanza el contacto íntimo con un otro, con él, menos segura estoy de quién soy yo y de quién es él.

➡ Has cambiado mucho

➡ Antes no eras así.

➡ ¿Qué te ha pasado?

Si la imagen que tenías de ti misma se mantiene intacta, inamovible, inalterable con todo lo que pasa en tu relación de pareja, entonces realmente no estás en contacto con tu pareja, hay una conexión superficial, estás poniendo barreras para que ese hombre no “comprometa” quién crees que eres.

En mi caso, mi detonante fue una infidelidad. Yo tenía problemas de celos, graves, reales, pero siempre me convencía pensando que si mi pareja cambiaba, eso de mí desaparecía porque “Yo no era celosa ni controladora”

Las heridas condicionantes

¿Por qué las cosas no funcionan? ¿Por qué no soy capaz de tomar decisiones? ¿Por qué sigo en el “limbo emocional”? ¿Por qué tengo tanto miedo?

Por la herida primaria.

Todas tenemos una herida base, una fractura interna que aún duele y que, muchísimas veces, está ligada a nuestra infancia & adolescencia. Esta herida es creada fundamentalmente por la carencia, torpeza o traición a una necesidad primaria como humanos: el amor.

Vivimos huyendo del dolor e intentando acercarnos al amor, paradójicamente, una de las cosas que más nos confronta con el dolor, es el amor.

Esto es tan difícil de interiorizar que nuestro inconsciente crea mecanismos para defendernos de esa potente contrariedad. Iniciamos relaciones en las que no pretendemos sufrir porque, en el fondo, no pretendemos abrir el corazón a ellas.

Y así vamos por la vida sintiéndonos profundamente solas. Temiendo reconocer que aún somos la niña pequeña que tiene miedo de ser herida.

Si no conoces tu herida fundamental ni te atreves a mirar la coraza, la armadura y el personaje que te has creado para sobrevivir, entonces seguirás actuando basada en ese miedo fundamental.


¿Cuál es la clave de la comunicación en pareja?

¡Saber qué quieres y aprender a pedirlo!

No hay más. Lo he dicho y lo seguiré diciendo. Pero aunque suena fácil, en la práctica es realmente complicado. Es muy difícil.

Porque en primer lugar ¿Realmente sabes qué quieres? ¿Realmente puedes poner en palabras lo que deseas sin duda?

La gran mayoría de personas no lo saben, creen que lo saben, pero si les pides que lo escriban, no tienen ni idea de cómo empezar.

Cuando construimos una relación de pareja, es normal que al inicio dejemos a nuestra armadura tomar las riendas, dejar que esa coraza creada por el miedo tome las decisiones y actúe en nuestro nombre.

Dejas que el miedo decida qué hacer con tu vida sentimental.

Si a esto sumamos que tu pareja estará igual de rota por dentro, llevamos servido el desastre a la mesa. ¡Seguro él tampoco sabe qué quiere y menos como pedirlo!

Así que sí, primero cada uno necesita hacerse responsable de lo que pasa en su interior, entenderse, reconocerse y luego, empezar a hablarlo con el otro. Estar dispuesto a escuchar sabiendo cuál es el límite para cada uno, qué es lo que el otro hace que me irrita, que habla más de mí que de él.

Aquí también te cuento las 2 formas que existen de resolver los conflictos en la pareja


¿Estás dispuesta a atreverte a ver tu propia sombra para entender y querer a tu pareja?

¿Crees que él sería capaz de hacer lo mismo por ti?